Claudio Cormick, doctor en Filosofía, y Vale “Arvejita” Edelsztein, doctora en Química, nos ayudan a entender de qué hablamos cuando hablamos de argumentación.
En filosofía, a diferencia de las ciencias, no se hacen experimentos o encuestas, no se observa.
¿Qué se hace? Se argumenta. De hecho, las personas argumentamos todo el tiempo: tratamos de convencer a otras personas de que tenemos razón.
Pero que argumentemos frecuentemente no significa que lo hagamos bien.
Un buen argumento funciona como un mecanismo de relojería: tiene todas las partes que necesita y ninguna sobra; cada cual cumple su función, y en conjunto nos conduce al resultado deseado.
Este libro es una invitación a pensar.